La bajante del río Paraná puede terminar ocasionando situaciones muy graves en distintas direcciones, desde la falta de agua, la navegación comercial y hasta complicaciones en la distribución de energía eléctrica que proviene de la represa Yacyretá ue está funcionando a un 50% de sus posibilidades.

La ministra de Infraestructura, Servicios Públicos y Hábitat de Santa Fe, Silvina Frana, consideró “grave” a la situación por la bajante histórica del río Paraná, tras conocerse el “Estado de emergencia hídrica” que decretó por 180 días en toda la cuenca el Gobierno Nacional que alcanza a Formosa, Chaco, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones y Buenos Aires.

Puntualmente, y en relación a la medida oficial, Frana señaló que “este decreto está pensado en todas las consecuencias adicionales que tiene esta bajante, porque además del consumo humano tiene que ver con los sistemas productivos”.

Desde hace una semana Yacyreta está operando con 12 de sus 20 turbinas generadoras. El caudal del Paraná apenas supera los 6.000 metros cúbicos por segundo promedio (m3/s), con registros mínimos diarios de hasta 5.500 m3/s, lo que acerca al piso histórico de junio de 1944 de 5.800 m3/s, por la persistente escasez de precipitaciones aguas arriba, con la preocupante tendencia a la profundización de la bajante