Los sectores más empoderados de la producción del campo mantienen retenido en silobolsas más de 20 mil millones de dólares. Según señaló el titular de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, lo hacen en resguardo de sus intereses. Así se lo explicó al embajador de Estados Unidos, según señaló el propio ruralista en un reportaje en una radio amiga, en una charla de café.

El gobierno sospecha, con criterio histórico, que se trata de una maniobra de especulación desestabilizante que está íntimamente ligada a la suba desaforada en la cotización del dólar ilegal que se ha observado en los últimos días. Reclaman una devaluación que los beneficiará a costa de mayor empobrecimiento de la población.

Los medios opositores aportan los suyo fogoneando. Acompañan la difusión del alza marginal de la moneda estadounidense como si se tratara de la cotización oficial. Apuntalan la confusión del público medio. No explican que las importaciones que se realizan para completar los distintos procesos industriales de la producción nacional se monitorean con un dólar cuya cotización está doscientos pesos más abajo que el difundido en las pantallas televisivas. No lo harán, son parte de la desestabilización.

Los sectores más glotones del campo embuchan los granos pese a tener una cotización muy superior a la del año pasado. La soja, por ejemplo, en 2021 promedió los 400 dólares la tonelada. Este año se paga 600, están ganando 200 dólares más por tonelada. No les alcanza quieren más, o lo que es peor aún ponen en juego otro interés que no es necesariamente el económico.