“El tiempo de los desencuentros se terminó en la Argentina. Eso no quiere decir que todos pensemos igual. Quiere decir que, aun en la diversidad, hay momentos donde debemos estar unidos y hay causas que nos obligan a estar unidos”, afirmó este martes el presidente Alberto Fernández al inaugurar la pavimentación de un tramo de 40 kilómetros de la Ruta Provincial 7 en Chaco, donde también puso en marcha las obras de urbanización del barrio La Rubita en el sur de la ciudad de Resistencia, la construcción de 18 centros de desarrollo para la primera infancia, y anunció el inicio de un plan para crear Centros Territoriales de Políticas de Género en todo el país.

Fernández, junto al gobernador Jorge Capitanich, convocó a entender destacó que “todo lo que vamos a hacer en el barrio La Rubita está financiado por el aporte solidario de las grandes fortunas. Yo le quiero dar las gracias a todos los que lo hicieron” porque “gracias a su aporte es posible mejorar la vida de 3.000 familias que viven allí”.

El tramo de la ruta inaugurado une Presidencia de la Plaza y Colonias Unidas, se había iniciado en marzo de 2018 y estuvo paralizada entre junio de 2019 y el mismo mes de 2020, cuando el Gobierno nacional la reactivó, requirió una inversión total de 1.086 millones de pesos, de los cuales 742 millones fueron desembolsados por la actual gestión, y generó unos 80 puestos de trabajo. La traza la transitan 2000 vehículos por día y es utilizada para el traslado de la producción agrícola, ganadera y de la industria maderera de la región.

El Presidente encabezó la firma del convenio para dar inicio a la urbanización del barrio La Rubita de la capital provincial, que se lleva adelante con financiamiento del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU), constituido parcialmente con lo recaudado por el impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAÍS) y por el aporte extraordinario a las grandes fortunas.

El proyecto, que contará con una inversión de 2.300 millones de pesos, estará a cargo de la provincia y, en una primera etapa, busca brindar soluciones habitacionales que permitan la reubicación de familias con riesgo hídrico, realizar la apertura de calles y conformar las manzanas definitivas del barrio con los servicios de agua potable y cloacas donde viven 3.300 familias.