¿Cuándo quedará cerrado el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional?. Es la pregunta que gira sin respuesta cierta desde hace meses. Algunos, desde la oposición, la plantean como una dosis de sorna y crítica al gobierno, lo hacen sin siquiera medir la responsabilidad propia de semejante endeudamiento irresponsable cuyas explicaciones siguen pendientes.

Desde otros sectores, con más criterio de realidad, se plantea la dificultad de la renegociación de la deuda que adquirió Mauricio Macri en 2018 señalando que se trata de una negociación más política que económica. Basan este principio desde las razones mismas de la existencia del FMI como organismo internacional que busca regular la economía de buena parte del planeta. El Fondo no presta dinero para que se lo devuelvan, lo presta para condicionar políticas económicas que se ajustan al interés de las naciones mandantes que lo conducen.

La resolución de este conflicto no afecta solo a Argentina. Los países en vías de desarrolló con gobierno que alientan la posibilidad soberana de sus determinaciones estratégicas lo saben. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, no se hizo el distraído ante semejante cuestión. En las últimas horas pidió que el FMI no quiera ahora poner condiciones “que van a empobrecer al pueblo argentino”. Con su particular cadencia de voz dio cuenta que su país esta atento al seguimiento de las negociaciones.

Argentina viene cumpliendo con cada uno de los groseros vencimientos que acordó Macri con el FMI. El 22 de diciembre pasado Argentina pagó el segundo (de capital). Fueron casi U$D 1.900 millones (la misma cifra había abonado en septiembre) que se hicieron como un débito automático. El próximo vencimiento es de U$D 731 millones con fecha del 28 de enero. En marzo Argentina debería pagar U$D 2.838 millones, una cifra que instalará más presión sobre las reservas del BCRA que en la actualidad esta casi en U$D 39.000 millones, pero líquidas para utilizar es un porcentaje sensiblemente menor.

La irresponsabilidad del gobierno de Juntos por el Cambio no solo esta fijada en el monto acordado para el mega endeudamiento con el FMI de U$D 57.000 millones, de los que finalmente llegaron U$D 44.000 millones, lo ha sido también en los plazos de devolución.  Según el acuerdo de 2018, Argentina debería pagar al organismo, entre capital e intereses, U$D 19.020 millones de dólares este año, U$D 19.270 millones en 2023 y U$D 4.856 millones en 2024. Montos, especialmente los de este año y el próximo, imposibles de afrontar teniendo en cuenta que existen compromisos también con bonistas y el Club de París.