Desde este miércoles la firma Emova Movilidad, del consorcio Benito Roggio Transporte, se hace cargo formalmente de la operación y mantenimiento de todas las líneas de subte y del Premetro en la Ciudad de Buenos Aires. La nueva firma es una división de Metrovías que seguirá operando el ramal Urquiza de trenes.
La concesión será por un período de 12 años y apunta a incorporar nueva tecnología y mayor confiabilidad para mejorar la experiencia de viaje, precisó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) en un comunicado. El servicio ha ido declinando en los últimos meses, pese a tener la mitad de caudal de pasajeros a causa de la pandemia. En la actualidad circulan por el subte 500.000 personas diarias. La línea E tiene, en horas pico, un servicio cada 10 minutos.
En todas las líneas hay escaleras mecánicas que hace meses no funcionan. Algunas, como las de la línea E en Retiro, llevan más de un año clausuradas (foto). La situación es tan escandalosa que llegó hasta la justicia. El año pasado un fallo judicial ordenó que los pasajeros no debían abonar el viaje en las estaciones donde no funcionaban las escaleras mecánicas. La concesionaria Metrovías y la empresa estatal Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) tuvieron como respuesta recusar al juez en lugar de reparar las escaleras en 32 estaciones (hoy son más).
El 29 de diciembre de 2020 el Directorio de SBASE aprobó la adjudicación del nuevo contrato de concesión del servicio de subterráneos y premetro nuevamente al Grupo Benito Roggio – Metrovías. El contrato se formalizó en septiembre pasado y comienza a tener vigencia desde este miércoles 1 de diciembre.
Emova promete inversiones y mejoras en infraestructura y frecuencias de viaje, así como la incorporación de tecnología 4.0 para el monitoreo del funcionamiento del servicio y para la experiencia del usuario con información en tiempo real.








