Cristina Fernández presentó este lunes un escrito ante el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal 5, a cargo de la magistrada María Eugenia Capuchetti, solicitando  ser querellante en la causa por el ataque a su despacho en el Senado de cometido el 10 de marzo último, cuando se desarrollaba la sesión en la Cámara de Diputados que debatió el acuerdo entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En el momento en el que se desataron los piedrazos contra ese sector del Congreso, en las oficinas asignadas a la presidencia del Senado se encontraban la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti (Frente de Todos-Mendoza), su par Oscar Parrilli (FdT-Neuquén) y el diputado nacional Máximo Kirchner, además de otros colaboradores de la exmandataria.

En la causa que se tramita ante el fuero federal se investiga el ataque al Congreso bajo el supuesto de que el objetivo de la pedrada pudo haber sido el de interrumpir el funcionamiento de un poder del Estado (el Legislativo), por lo que los hechos podrían encuadrarse bajo las figuras de “daños agravados” e “intimidación pública”.

“Por resultar particular y directamente damnificada la Presidencia del Honorable Senado de la Nación de los hechos ya denunciados en el marco de la presente investigación, los que aquí se reeditarán a fin de cumplimentar la manda legal, solicitaremos se tenga a nuestro mandante por parte querellante”, reza el escrito presentado ante la Justicia Federal por la abogada Graciana Peñafort, directora de Asuntos Jurídicos del Senado.

En tanto, en el juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas 23 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Norberto Circo, tramita otro expediente en el que se investiga lo que ocurrió fuera del Congreso pero bajo el prisma de los daños provocados al patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires y los enfrentamientos con la policía porteña.

Ya fueron identificadas al menos ocho personas que participaron de los piedrazos contra el Congreso de la Nación.