Barrios cerrados prohibidos se abren paso en la Ciudad

CABA, Lo último

Los barrios cerrados están prohibidos en la Ciudad de Buenos Aires, así está establecido en artículo 721 del Código Urbanístico. Pese a esto la administración que conduce Horacio Rodríguez Larreta alienta la creación de desarrollos inmobiliarios que apunta a concebir estancos sectarios para las franjas sociales con mayor poder adquisitivo.

Con la abrumadora mayoría que mantiene en la Legislatura el oficialismo ya dio la aprobación, en primera lectura, a emprendimientos que están a un paso de ser considerados barrios privados. Costa Salguero y Costanera Sur fueron ampliamente rechazados por vecinos y organizaciones sociales que se están movilizando para evitar la construcción de moles de cemento en los escasos y valorizados espacios verdes que tiene la ciudad.

En estos días se promociona otro emprendimiento de alto impacto. Se trata de un barrio cerrado en Villa Devoto. Una franja de tierra delimitada por las avenidas Lastra, Salvador María del Carril, la calle Cervantes y la colectora de la avenida General Paz, donde desarrolladores inmobiliarios están anunciando un mega proyecto de lujo. El grupo cordobés Ecipsa adquirió ese terreno y anunció una inversión de US$100 millones para construir cinco edificios de cinco pisos con unidades que se venderán financiadas. La constructora Sudamericana trabaja en el predio, montó un showroom de 1000 m² que abrirá sus puertas con el inicio de la primavera, el 21 de septiembre.

En este caso no hay protestas vecinales por la construcción de estas viviendas. En realidad, todo lo contrario, el terreno era un motivo de conflicto y quejas de los lugareños, ya que se encontraba abandonado. Había funcionado ahí la terminal de una línea de colectivos. Lo que si aparece como cuestionable es el concepto de barrio cerrado algo que, como especificamos líneas arriba, está prohibido en la Ciudad de Buenos Aires.

Si hay un sello distintivo en los 14 años que lleva la actual administración de la Ciudad (Macri-Larreta) ha sido el ligado a los negocios inmobiliarios que se generaron en estos años, muchos de ellos resignando espacios verdes y calidad de vida de los porteños. Posiblemente los ejemplos de Costa Salguero y Costanera Sur sean los más grotescos. El primero generó una avalancha de críticas que testimoniaron más de 2 mil vecinos quienes, pacientemente, expusieron sus argumentos en la audiencia pública que durante varias semanas se desarrolló entre diciembre y febrero último. La alocada idea de construir edificios de 10 pisos a un lado del aeroparque cercenando espacio público, pareció ser un punto límite a los tentadores negocios inmobiliarios que apoya Larreta. No fue así. Cuando aún está pendiente la aprobación en segunda lectura del proyecto Costa Salguero, apareció Costanera Sur. Un predio de 70 hectáreas ubicado entre la reserva ecológica y el barrio Rodrigo Bueno, cuyo propietario es la constructora IRSA que proyecta realizar el primer barrio privado náutico de la Ciudad.

El diputado Javier Andrade (Frente de Todos) hace una filosa observación que nos permite mesurar lo que representa una aprobación excepcional en la Legislatura en el volumen de este negocio. “El terreno donde IRSA quiere hacer en la Costanera Sur pasó de valer 63 millones de U$S a 745 millones de U$S”.