La legislatura porteña aprobó modificaciones a la Ley que regula el régimen aplicable a los vehículos abandonados, deteriorados o inmovilizados en la vía pública que representan un peligro para la salud, la seguridad pública o el medio ambiente.
El proyecto habilita a la autoridad de aplicación a definir qué hacer con los automotores cuyos plazos de reclamo hayan vencido. Propone que, una vez cumplidos los procedimientos correspondientes y siempre que las condiciones del vehículo lo permitan, puedan ser destinados a fines de utilidad pública, en lugar de tener como único destino la compactación
Es decir, que ahora Autoridad de Aplicación evaluará según criterios de mérito, oportunidad y conveniencia, si un vehículo debe ser reutilizado por el Estado o tratado como residuo. Las unidades aptas podrían reforzar flotas oficiales y colaborar con tareas vinculadas al Sistema Integral de Seguridad Pública, mientras que aquellas sin condiciones de uso quedarían sujetas a procesos de descontaminación, desguace o compactación.








