En su primer mensaje de la gira que realiza por Sudamérica el papa León XIV repaso las figuras y personajes que identificó en el friso dedicado al Éxodo del Pueblo Oriental, principal ornamento del Mausoleo a José Artigas.
Resaltó que en 2025 se cumplieron 40 años de democracia ininterrumpida en Uruguay, durante los cuales se sucedieron distintos gobiernos. En este contexto, León XIV resaltó que “la autoridad pública encuentra su razón de ser en el servicio del bien común, respetando la libertad de los ciudadanos”. En ese sentido, citó al papa Francisco, cuando afirmó que “el bien común comprende la responsabilidad de transmitir los bienes que hoy hemos recibido”.
En este punto, el líder religioso consideró que la responsabilidad se traduce en las decisiones que afectan al uso de bienes naturales y fuentes de energía. Mencionó como ejemplo la transformación de la matriz energética en Uruguay. “Es un resultado notable, el paso dado plantea ahora nuevos desafíos en el transporte, la producción, y el uso responsable de la tierra y la energía”, celebró.
El papa hizo referencia a la necesidad de cuidar a los más pequeños, no solo desde la familia, la alimentación, la presencia de adultos que los acompañen desde los primeros años, sino también asegurándoles una educación adecuada, que prolongue esa tarea y los prepare para participar con responsabilidad a lo largo de todo el ciclo vital.
La formación recibida ayuda a la vida laboral, y el trabajo se convierte así en uno de las causas que permiten a cada persona desarrollar sus capacidades y contribuir al bien de los demás. “El trabajo está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo”, puntualizó.
También hizo especial mención a los cambios que produce la tecnología y la inteligencia artificial. Para el sumo pontífice, se deben crear nuevas posibilidades para las personas y procurar que los trabajadores no sean reducidos a una pieza prescindibles en el proceso productivo. Definió a la economía como una herramienta necesaria para el desarrollo de un país. Pero advirtió que «su fruto debe alcanzar a todos».








