El reconocido artista plástico mendocino Carlos Alonso falleció este lunes en Córdoba a los 97 años. Fue uno de los grandes exponentes de una generación d dorada de maestros de la plástica nacional que supieron expresar, desde sus pinturas y grabados, su compromiso con un pensamiento político siempre crítico de los autoritarismos y las dictaduras que atravesaron la historia de nuestro país. Su obra es una permanente denuncia del autoritarismo acompañada de una defensa inclaudicable de los derechos humanos.
En 1976, bajo el régimen que impuso la dictadura tuvo que exiliarse. Vivió primero en Italia y luego en España. En 1977 su hija Paloma fue secuestrada y desaparecida, un hecho que marcó su vida. Recibió infinitos reconocimientos como fueron, en dos oportunidades, el Premio Konex de Platino (1982 y 1992) y homenajeado en 2019 con una histórica muestra antológica en el Museo Nacional de Bellas Artes.
Des Abuelas de Plaza de Mayo mostraron su tristeza por la noticia definiendo a Carlos Alonso como un «enorme artista, ejemplo de compromiso político y social, y uno de los que ha retratado de manera más contundente y estremecedora el horror de la última dictadura».








