Los periodistas acreditados en Casa Rosada siguen este lunes con su ingreso prohibido. Una decisión que no tiene antecedentes en la historia argentina con la única excepción de un solo día. Fue el 25 de marzo de 1976, un día después del golpe cívico-militar.
Un grupo de estos cronistas, reafirmando la necesidad de respetar el derecho a trabajar, se reunió con el arzobispo de San Juan y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, monseñor Jorge Lozano, en la sede de la Conferencia Episcopal Argentina. Allí expresaron la necesidad de mantener los principios Constitucionales y los valores que están siendo afectados en estas circunstancias. «Hacemos votos por una pronta solución a través de canales de diálogo y entendimiento» señalaron desde la Comisión episcopal.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) expresó su rechazo ante la decisión del Gobierno nacional de no permitir el ingreso de los periodistas acreditados a la Casa Rosada. En un comunicado señaló que se trata de «una medida de extrema gravedad institucional» que afecta de manera generalizada a la totalidad de los trabajadores de prensa que cubren habitualmente la actividad del Poder Ejecutivo.


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