Los periodistas acreditados en Casa Rosada siguen este viernes sin poder ingresar al palacio presidencial. Se mantienen, con los inconvenientes imaginables, en las cercanías cubriendo las acciones que allí se desarrollan. Esta prohibición es una decisión que no tiene antecedentes en la historia argentina con la única excepción de un solo día. Fue el 25 de marzo de 1976, un día después del golpe cívico-militar.
Distintos referentes políticos de la oposición se hicieron presentes para solidarizarse con los trabajadores de los distintos medios. Entre ellos estuvieron, entre otros, Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica ARI, Esteban Paulón, de Provincias Unidas, Romina del Pla, del FIT y Juan Marino de Unión por la Patria.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) expresó su rechazo ante la decisión del Gobierno nacional de no permitir el ingreso de los periodistas acreditados a la Casa Rosada. En un comunicado señaló que se trata de «una medida de extrema gravedad institucional» que afecta de manera generalizada a la totalidad de los trabajadores de prensa que cubren habitualmente la actividad del Poder Ejecutivo.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof manifestó desde sus redes sociales su crítica a esta determinación del gobierno nacional, lo hizo definiendo a la misma como «una decisión gravísima y absolutamente incompatible con la libertad de la que tanto le gusta hablar a Milei».
En lugar de poner todo su esfuerzo en mejorar la realidad cotidiana de los argentinos y los indicadores de una economía que no repunta, el Gobierno nacional se dedica a prohibir el ingreso a la Casa Rosada de los periodistas acreditados.
Una decisión gravísima y absolutamente…
— Axel Kicillof (@Kicillofok) April 24, 2026


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