Distintas líneas de servicio de colectivos que recorren el Gran Buenos Aires y la Capital Federal, están reduciendo la frecuencia como una forma de adaptarse, y reclamar al mismo tiempo, por las modificaciones que el gobierno nacional impuso en los mecanismos de subsidio que reciben y el aumento que tuvo el precio del gasoil. Los subsidios, a partir de abril, pasaron de ser medido por kilómetros a por pasajeros.
La reducción de frecuencias afecta a las líneas de jurisdicción nacional y provincial por igual, de manera que una gran cantidad de empresas se ven involucradas. La línea 60, por ejemplo mantendrá de lunes a viernes el ritmo frecuencial de sus unidades como lo hace los sábados. Lo que equivale decir que la demora para llegada de un colectivo que unen Escobar con Plaza Italia se extenderá de 8 a 15 minutos.


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