Como todos los miércoles desde hace varios meses más de un centenar de jubilados se reúnen frente a la Quinta presidencial de Olivos. Lo hacen para protestar por los magros ingresos que percibe la llamada clase pasiva.
Instalados en la esquina de Villate y Avenida Maipú los manifestantes esperan el rojo del semáforo para mostrar sus carteles a los automovilistas que se detienen logrando la adhesión con bocinazos de buena cantidad de ellos. «Es una vergüenza lo que cobramos después de años de trabajar y hacer aportes», se quejó Susana mientras mostraba su cartel reclamando por un mejor ingreso.


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