Ricardo López Murphy se despachó con un mensaje desde su cuenta personal en Twitter que disparó todo tipo de repudio. «Razones para que CABA deje de financiar a corsos: son un gasto superfluo, cortan las calles, molestan a los vecinos y, como si fuera poco, son utilizados para bajar línea política kirchnerista. Basta de financiar tonterías», aseguró el hoy diputado nacional y ex ministro de economía bajo la gestión de Fernando de la Rua. Para colmo, culminó este comentario de desagradable corte clasista con un provocador remate fuera de contexto al señalar, «P.D: no fueron 30.000».
Una verdadera catarata de mensajes le llovieron al legislador de extrema derecha repudiando su comentario contra una fiesta popular. Muchos le recordaron su pasado cuando decidió recortar la inversión educativa del presupuesto nacional como parte del ajuste que propuso en su corta estadía al frente del palacio de hacienda. Lo cierto es que en esa dirección parece avanzar el gobierno de la Ciudad. Hace dos semanas anunciaron suspender los corsos de Saavedra y Piedrabuena (Villa Lugano) para este fin de semana largo de carnaval argumentando hechos de violencia previos a estas jornadas.
«Una vergüenza. La solución no es prohibir las manifestaciones culturales populares sino garantizar la organización y su seguridad», señaló el legislador Claudio Ferreño (Frente de Todos) sobre la determinación del Ministerio de Seguridad cuyo titular, Marcelo D´Alessandro, hace 50 días está de licencia.








