El Jefe de gobierno porteño se sumó a las críticas que está recibiendo la determinación del poder judicial otorgando prisiones domiciliarias a detenidos por delitos menores para descomprimir la sobrepoblación de las cárceles ante la amenaza de la pandemia. En conferencia de prensa de este jueves Larreta señaló que le “resulta indignante” la salida de presos mientras la gente está recluida en sus casas, y mencionó el caso de una persona detenida en Almagro este miércoles que había salido el día anterior.
Sin profundizar en su comentario, Larreta fue escueto. Evitó hablar de la posibilidad que la pandemia ingrese a los centros penitenciarios afectando a los internos y quienes desarrollan tareas en estos lugares, como personal de guardia, cocineros o personal administrativo.
La Ciudad va camino a desentenderse del destino de las personas detenidas dentro de su ámbito geográfico. Ya cerró la cárcel de Caseros y ahora puso en marcha la clausura de Devoto, lo que dejará sin lugares de reclusión para las personas condenadas por la justicia porteña. La Capital Federal arrojará sus detenidos a la Provincia de Buenos Aires.
En la conferencia de prensa Larreta al responder por la causa de los barbijos vencidos comprados a 3 mil pesos cada uno señaló, “toda la información que tenemos se la dimos a la justicia”. En tanto, el Ministro de Salud de la ciudad, Fernán Quirós, afirmó que “ese material no fue adquirido en forma definitiva”.


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